Sara Torres Rodríguez De Castro

lunes 17 de octubre de 2011

Mecánica del símbolo.

-

Lectura mecánica del símbolo. Para hablar del negro en la ropa dos anillos cortando la vida en un dedo. Cómo referir un clavo en el agua. A la hora de pagar ha entregado completo el monedero. No se ocupa, no merece. Salir en el tiempo del almuerzo a la terraza pensando que a esa hora, seguro, nadie. Pero acuden y preguntan. Qué torpe convención los lanza tartamudos a una parada de rigor, la alusión entrecortada a lo conocido ajeno. Le hablan de sus hijos, los han visto. Pobre testimonio de anacrónica alegría. Los ojos siguen pintados y pequeños escrutándose hacia dentro, ahogados en sí mismos. No sonríe, no le basta. El qué de los niños si para ellos sigue, palpita y se construye a través de la ruptura. No fue ella, fue un proyecto con la ausencia. Lectura mecánica del gesto. Aquellos que han parado se diluyen a espantada, ninguna intención noble soporta su rotundo. Así, todo concluye en el punto donde nace lo inesperado. Ahora, señora de todos los deberes, sólo ha de seguir vistiéndose, ocupando un lugar en la calle, cada día.

1 huellas:

MB dijo...

Quiero pensar, diría que lo deseo con fuerza, que la alegría nunca es anacrónica.
Hacemos tantas lecturas, primorosamente mecánicas, de todo lo que nos rodea...
No puedo asegurar que yo también fuera uno de esos "nadie".

Un placer esta lectura.