Sara Torres Rodríguez De Castro

miércoles 19 de octubre de 2011

Traten de no parafrasearlo

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¿Van a creerme si les digo que he olvidado, que lo he olvidado? Una dice olvido a veces sabiendo que trata de eludir algunas cosas, como quien almacena objetos pero no responderá cuando escuche tales nombres. Hay una base tan profunda que se estanca y que es sólo a noches, agonía por no volver. Dile al cuerpo que olvide si el olvido no es tanto. No recuperará lecciones pasadas, no traerá nítidos los nombres, pero sí al fondo el resquemor, la duda o el cuerpo que gozó y reposó al lado de otro que vivió para no olvidar. Archivística del diálogo no hablado ni escrito. Cómo lo sentimos cuando aún no habíamos crecido. No estaba dirigiendo los hombros un cráneo que se exige existir como parte recta y comedida. Desde siempre que tú repasas el día entre las paredes. Desde entonces que te contabas las posibles historias que ya no te cuentas. Hay en ti un componente activo bajo una pasividad que impera. No escuchas lo que dicen los que hablan., los que traen pulidas las manos llenas con lo que antes quisiste llenar las tuyas. Para siempre y desde ahora, serán los que fueron porque no hay espacio, no hay memoria ni vida para tanta gente.

3 huellas:

MB dijo...

Pues yo la creo a medias, porque la melodía del texto me suena a una cosa y las palabras casi me dicen otra.
Hablando de melodía, por qué será que la musiquilla de fondo de sus escritos me tiene esa cadencia tan parisina...
Me ha gustado esa idea de archivar las miradas, los olores, los etremecimientos... y todo aquello que no se lee ni se interpreta oralmente.

la chica de la Vespa roja dijo...

¡Qué bien llegan tus palabras!

carmeloti dijo...

No creo en el OLVIDO.
Me fascina como escribes, y sino comento más el texto es porque de alguna manera sería mancillarlo. La belleza no se comenta se disfruta.